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Los restos más antiguos encontrados en el municipio, son los de una
villa romana de los siglos II y III, en la zona de Clota, entre la
carretera nacional y la playa, también en las aguas del litoral del
municipio de Creixell han aparecido restos de cerámica romana: ánforas,
algunas enteras, anclas de plomo y de piedra y otros utensilios.
Las primeras noticias documentadas las encontramos a mitad del s. XI,
cuando es llamado el lugar de las Morisques, perteneciendo al actual
término de Creixell, y de Creixell propiamente dicho hay referencias de
final de siglo. Posteriormente sale varias veces nombrado en documentos de
donación y venta, pero no es hasta finales del año 1190 cuando el obispo
de Barcelona, Ramon de Castellvell, concede la Carta de Població a los
individuos que vayan a vivir o vivan en la villa de Creixell.
En el fogaje de 1365-1370 se nombra Creixell como propiedad del prior
del monasterio de Sant Pere de Casserres de la comarca de Osona. Aunque
parece ser que la señoría debía ser compartida, ya que en el año 1381
el Infant Joan vende la jurisdicción de los castillos de Creixell, Roda y
Berà al monasterio de Casseres, que desde entonces tendrá pleno dominio,
exceptuando Creixell, como el sitio de máxima jerarquía.
En el s. XVI, los pueblos de Tarragona se caracterizan, por la gran
vitalidad de la Comuna del Camp, pero en contrapartida hubieron los
continuos ataques de los piratas a los pueblos cercanos, y las pestes que
asolaban los pueblos. Se ha de destacar de este periodo la masiva entrada
de franceses, hecho que suponía para el pueblo un aumento demográfico
notable. A finales del siglo tuvo lugar el cambio de señorío de
Creixell, que pasó a manos de la Companyia de Jesús, al juntarse el
Priorat de Casserres, con los jesuitas, los cuales promulgaron en el año
1646, las Ordenanzas de Creixell.

Durante la guerra dels Segadors, el pueblo se vio afectado, como muchos
otros, por robos y saqueos, por parte de los soldados. Fue partidario del
Arxiduc Carles, durante la Guerra de Sucesión, juntamente con los otros
pueblos de la Comuna, y participaron con aportaciones de hombres, dinero y
géneros.
Durante el s.XVIII, Creixell pasó a formar parte del Corregimiento de
Tarragona y como todos los pueblos del país fue una época de fuerte
crecimiento económico y demográfico. El año 1767 a raíz de la
expulsión de los jesuitas, la jurisdicción de la villa, pasó a manos de
la corona, la cual la vendió al propietario de Reus Salvador de Marc. Él
y sus descendientes removieron la señoría de Creixell y de Roda hasta la
abolición de los derechos señoriales.
La Guerra del Francés, no afectó mucho al pueblo, aunque recibió las
consecuencias, quedando después en una gran penuria económica, de la que
tardaron en reponerse.
Durante el s. XIX, las luchas carlistas, dividieron el pueblo, como
todos, pero por otra parte experimentaron también un fuerte retroceso con
la llegada de la filoxera.
Ya en el s.XX, acabada la guerra civil de 1936, debido a la grave
situación económica, la emigración fue notable, pero llegados los años
60, el fenómeno turístico, cambió totalmente la vida de Creixell. |
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 La
iglesia parroquial de Sant Jaume, construida en el s. XVI, de estilo
gótico, con un campanario de época posterior (1771), acabado más tarde,
según diseños del arquitecto Jujol.

El Castell, edificio de planta rectangular. De la primitiva
construcción, datado en los s.s. XI - XII sólo se conserva el talud. El
edificio en si es de construcción muy posterior siglos XVI - XVIII,
modificado el XIX.
Hay diferentes masías interesantes dentro del término de Creixell, se
ha de destacar Cal Mercader, masía señorial de los inicios del s.
XVIII, que ha sufrido varias transformaciones, actualmente se encuentra en
un estado precario de conservación. Dentro del recinto de Mas Mercader
está la Capilla de Sta. Teresa, de estilo clasicista, en buen estado de
conservación.
La ermita de la Mare de Déu de Fàtima, construida el 1952. |
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Municipio de Tarragona, situado cerca de la
costa, en las vertientes meridionales del macizo de Bonastre, del cual
forma parte más de la mitad del término.
Su extensión territorial es de 10'37 Km², dominado al norte por el
macizo de Bonastre y en la parte meridional, donde se encuentra situado el
núcleo de población, empieza un terreno más llano. El litoral es una línea
continua de costa baja, con arena fina, sin ningún accidente
geográfico.
Aunque el municipio está drenado por algunos torrentes o barrancos, se
caracteriza por la ausencia de aguas superficiales. Esta sequedad, se
contrapone con una gran riqueza acuífera, tanto en la parte montañosa,
como en la más llana.
Dentro del municipio hay numerosas urbanizaciones, cercanas al pueblo,
y al antiguo barrio de las Botigues de Mar, se encuentra en plena playa, a
una distancia de 1.200 m. del núcleo urbano.
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La agricultura fue la principal ocupación de los habitantes de Creixell
hasta los años 60. Pero a partir de entonces, esta actividad ha ido en
descenso, (en el año 1981, solo 13 personas, declaraban ocupación
agrícola). Actualmente los cultivos más rentables son los obtenidos en
terrenos de regadío (21 ha), donde se cultivan sobretodo hortalizas. Los
cultivos de secano están en regresión, aunque el algarrobo mantiene su
preponderancia, ya que constituye la materia prima en numerosas
aplicaciones industriales. Las actividades ganaderas, pesqueras e
industriales, actualmente, son casi inexistentes.
El turismo constituye, a partir de los años 60, la actividad básica de
Creixell. Urbanizaciones, campings y apartamentos han modificado la
estructura del pueblo, tanto externamente, como en la forma de vida. Se ha
de destacar que el turismo de Creixell es básicamente interno y de fin de
semana, esto no lo limita solamente a la época de verano, sino que lo
encontramos en cualquier época del año.
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